Es fácil viejo, es fácil. Dejamos la pistola o cualquier arma que podamos conseguir ahí entre los matorrales o en las matas de la entrada de la casa, son enormes y frondosas, yo ya las he visto porque he ido a esa casa varias veces a hacer diferentes trabajitos, hay que rebuscársela como sea, usted sabe, pero es que el que es no deja de ser y a mí esta vida de madrugar y trancones y eso no me gusta nada ¿me entiende?, yo no nací para esas güevonadas hermano, a mí me gusta es pasarla sabroso y, porqué no, igualar un poco las cargas con la gente a la que le ha ido mejor que a mí, para qué le voy a mentir, me agrada cobrármelas de esos que lo miran mal a uno simplemente por ser pobre. Además esta gente es dura para que pague y ya estoy cansado, ni que no tuvieran plata, se les ve que tienen de todo y no pagan es porque no quieren, porque les duele la mano de soltar el billete que les sobra, como si le hicieran a uno un favor. Vea yo conozco una gente de mi época de antes y es gente seria, nos pueden conseguir el tote o si no hacen una de esas hechizas si toca, aunque a mí esas no me gustan nada hermano, esas hechizas a veces le estallan a uno en las manos y en la cara como le pasó al Yeisson que quedó más feo que el reguetón y ahora le toca es pedir en transmilenio, y cualquier cosa antes que tener que rogarle a esos hijueputas que le den a uno plata. No, tranquilo, uno de los vigilantes es amigo mío, el man es bien, no nos va a dejar morir, por ese lado fresco, eso ya está más que arreglado, el man también los odia porque piensan que ser vigilante es ser el sirviente y lo ponen a lavarles el carro y a guardarles el mercado y eso que la administración puso una circular diciendo que eso no se podía pero qué va, a esa gente le importa un culo, como tienen plata creen que todos tenemos que obedecerles, pero lo que no saben es con la que les vamos a salir, les vamos a dejar esa casa como si fuera nueva, ni un mueble les vamos a dejar, o tal vez sí se los dejemos pero vueltos mierda como para compensar la mierda que son ellos. Que sí hombre, que sí, dejamos las pistolas (mejor una para cada uno) ahí en las matas con ayuda del vigilante porque nosotros no podemos por la requisa de la entrada, por más confianza que le tengan a uno ahí siempre requisan y no podemos arriesgarnos a entrar con ellas porque de pronto le cambian el turno a mi amigo y ahí sí quedamos jodidos hermano, vea que esas cosas hay que pensarlas, es lo que da la experiencia, usted está muy pollo todavía pero esas cosas se van aprendiendo en el camino, es la ventaja que tiene andar conmigo, ya me las sé todas, así que hágale sin miedo, ojalá yo hubiera tenido alguien que me enseñara todas estas cosas cuando comencé en estas vueltas por allá en la juventud. Entonces es así hermano vea, pagamos las pistolas, se las damos a mi amigo y él las pone ahí en las matas, bien disimuladas y bien escondidas aunque eso no será difícil porque las matas son grandes y frondosas, además las pistolas son solamente por seguridad, por si acaso alguien ese día está en la casa, si no no habrá necesidad de usarlas, tranquilo, por eso no se preocupe; agarramos las pistolas el día señalado y entramos y sacamos todo lo que podamos sacar en el camión de mi cuñado, que ese camión también lo conocen allá porque el man también les ha hecho varios trabajos y les trastea cosas, las cosas que les sobran y que empiezan a mirar con asco porque ya tienen cosas nuevas que las reemplacen, entonces por eso le digo que podemos meter cosas grandes, tal vez no todos los muebles, está bien, estaba exagerando, pero cosas grandes como los televisores gigantescos y eso, y subimos todo lo que queramos y nos vamos al sitio de otro amigo que nos compra todo a buen precio, el man es amigo también, no nos va a sapear, ¿sí ve que tengo todo planeado?, es que usted está hablando con el Propio, con el que sabe, no por nada solamente me encanaron una vez y fue por dejarme convencer del Yeisson (si, el mismo al que casi le borra la cara la pistola hechiza esa, por tacaño y güevón es que le pasó eso) de que su amigo era confiable y fue el que al final le dio la pistola a él y nos sapeó a los dos, pero eso fue hace mucho y luego yo me “reformé” para no levantar sospechas pero mientras tanto iba maquinando todo, iba aceitando y perfeccionando mi siguiente golpe que es este que le estoy contando, y luego repartimos el billete y usted si quiere renuncia primero, eso lo vamos hablando, aguantamos un poquito más y renuncia uno y luego el otro y a vivir sabrosón, dele, vea que eso ya está hecho, solamente falta cuadrar el día y ya está. Listo hermano, me gusta verlo así animado, de una, sin miedo que eso nos va bien, el dueño de la casa es un pendejo y no va a sospechar nada, mañana tenemos que ir a esa casa precisamente a hacer un trabajo y podemos ir viendo lo que queremos llevarnos, eso nos va a ayudar a ganar tiempo, vamos a lo que vamos bacán, de una, y por si fuera poco mañana está mi amigo de vigilante entonces podemos cuadrar el día para darle las pistolas (sí, definitivamente mejor cada uno con su fierro) y afinamos los detalles. ¿Ya está listo viejo? Vea, ése es mi amigo, quiubo Sáenz, vea éste es el man que le digo, el que me va a ayudar a la vuelta, pero tranquilo hombre que el man es de confianza, usted sabe que yo tengo buen ojo pa’ la gente, tranquilos todos que estamos en el mismo bote, relájense y disfruten que yo voy piloteando este avión y como todo avión no tiene reversa mientras vuela, vea Sáenz, lo que le dije, mañana nos vemos en la cafetería del barrio, la de la vieja, no la del paisa, la de la vieja es de confianza, y ahí le damos los totes que voy a recoger esta tarde, es ahí cerca, sí, “el Piraña”, ése mismo, usted sabe que el man es bien. Listo, a mediodía entonces, con eso usted las deja ahí donde le dije en el turno de la noche y mañana en la mañana hacemos la vuelta, pin-pan-pun, eso es diciendo y haciendo, y vamos siguiendo chino que el jefe está allá haciendo como mala jeta porque nos ve aquí hablando y a esta gente no le gusta que los pobres hablen entre ellos. Buenas jefe, qué es lo que toca hacer, ah listo, eso no tiene problema, aquí el chino me ayuda y lo sacamos en par patadas, eso es como peluquiando bobos. Chino, mire a ver si allá en el fondo también está el problema, ¿no?, ah bueno, mejor, así acabamos más rápido, ¿seguro que no nos necesita para nada más, jefe? Listo, le arreglo eso en el cuarto, no hay problema, usted sabe que yo al trabajo no le tengo asco, vea, lista la vuelta. ‘Ta luego jefe, cualquier cosa avise no más que estamos para servirle. Oiga chino qué de buenas que había ese daño ahí en el cuarto y pudimos entrar, ¿vio todo eso que tiene ahí?, no hay derecho, nos merecemos algo de eso, pero además le cuento que me pillé por accidente dónde queda la caja fuerte aunque eso sí va a ser más jodido, lástima que no tenemos más tiempo para lo de la caja fuerte, o tal vez sí, le preguntaré al Piraña si sabe algo de esas mierdas a ver cómo se puede abrir, aunque así no se pueda ya con lo que vamos a sacar vamos a hacer buen billete chino, estamos hechos, qué lástima lo de la caja fuerte, no hombre, no podemos alargar la cosa, el plan ya está hecho y si nos ponemos a güevoniar la cagamos, creáme, casos de esos he oído como mil, la avaricia es mala consejera. Quiubo Piraña, ¿tiene el paquete?, tome su billete, ahí está completo, un placer como siempre hacer negocios con usted, a todas estas ¿sabe algo de cajas fuertes?, es para otra vuelta que tengo pensada, ¿no? ¿y no conoce a nadie? Listo, averígüese a ver y estamos hablando, suerte pues, saludos a su cucha que todavía me acuerdo del sancochito que hace, a ver si invitan un día de estos, ¿no? jaja, tan chistoso este man, mejor dicho ábrase, tengo cosas que hacer. Quiubo Sáenz, ¿bien o qué? Vea aquí le traigo el paquete que me encargó, sí, todo bien, ¿y usted? Dos tinticos señora por favor, y déme un mojicón de esos que se ve bueno y no he almorzado, gracias señora, qué bueno está esto. Listo Sáenz, hablamos entonces, nos vemos mañana. Que no chino, que el jefe no nos estaba mirando raro, es que así mira esa gente, desde ayer usted con el mismo cuento, ¿le está dando miedo o qué? ¿Está arrugando? Diga a ver porque estoy a tiempo de cambiarlo por alguien con güevas, de puro buena gente es que les estoy dando esta oportunidad. Qué man tan cansón, que esa gente mira así como con asco del mundo, como si todo les oliera feo, como si tuvieran dolor de cabeza todo el día. Que sí, también vi las escopetas, dizque al man le gusta cazar, pero las tiene descargadas y no guarda más porque la jermu no lo deja, así son esas viejas todas cansonas y mandonas, y los manes no tienen las pelotas para imponerse y hacerlas obedecer, para que sepan que el hombre es el que manda, en cambio ellas les ponen los cachos y ellos ahí güevoniando con los amigos en el club tomando whisky y mariquiando mientras otro se les come a la mujer; listo pelao, mañana a la misma hora para no levantar sospechas. Buenos días señor Sáenz, ¿cómo va ese turno nocturno? Qué bueno hombre, ¿vio cómo disimulé mientras salía la señora? Es que soy el duro hermano, EL-PU-TAS, y hoy ya tendremos billete, vamos a hacer un trabajito en la casa de los Gómez que eso nos ayuda a disimular y le damos tiempo al Ferney para que llegue con el camión, de pasada podemos echarle un ojo a ver qué hay en la casa de los Gómez ¿no?, uno nunca sabe, hay que tener visión de futuro hermano, es lo que siempre digo. Buenas señor Gómez, sí, ¿lo mismo de la vez pasada? ¿Otra vez dejaron la llave abierta? Bueno, ya no saca uno nada con reclamos, lo que toca es arreglar. Listo señor, esto ya estuvo, no fue tan grave como la vez pasada, el arreglito funcionó hasta donde pudo pero ya sabe, esa llave hay que usarla lo menos posible, hasta luego, vea chino, ni pa’ la gaseosa nos dieron, Gómez ya se ganó la siguiente vuelta por tacaño y por güevón, listo chino, llegó la hora, Sáenz me dijo que no hubo problema en dejar eso ahí donde le dije, cuál mal presentimiento hermano no nos eche la sal, que no, no joda más con la mirada, ya le expliqué cómo es la vuelta, mejor vea, ahí ya llegó el Ferney, esto está hecho pelao, Sáenz me dijo que no hay nadie en la casa pero mejor agarramos los fierritos por si alguno se asoma, listo mijo, ya todos en sus puesto, uno, dos, ¿pero qué putas le pasó chino porqué gritayjueputa qué dolor tan malparido, qué pasó, qué es toda esta sangre y dónde putas están mis manos? Perdóneme chino, debí creerle, yo qué iba a sospechar que el man me tuviera fichado y que hubiera cambiado las armas por esas trampas, que son dizque para cazar osos me dijo el médico, ¿qué culpa tengo que el man ese se nos avivó a todos y puso esas trampas cuando vio que Sáenz se acercó sin razón a su casa y no se dio cuenta el muy güevón de las cámaras esas extra que puso el man? Y ahora a la cárcel y para rematar, mochos chino, perdóneme, fresco que de esta nos desquitamos, nos vengaremos de ese hijueputa, se lo juro por Dios, ese man ya está jodido, no me mire con odio chino, mejor véale el lado bueno y es que no nos pueden esposar porque ya no tenemos nada por debajo de la muñeca, vea, solamente estoy tratando de ponerle un poquito de humor, eso, ríase que eso es bueno para el alma.


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