Categoría: Cuento
-
Viendo cómo la luz del sol se pegaba diagonalmente al paisaje montañoso casi dorándolo de un lado y conservando el verde intenso del otro mientras avanzábamos por la carretera, sin… more ›
-
Demasiado cansando como para comenzar a extrañar la ciudad que dejaba para siempre (pero «para siempre» puede cambiar a «por un tiempo». O puede ser para siempre). La noche anterior… more ›
-
De repente, como suelen aparecer las coincidencias o las desgracias (que a veces son lo mismo), te sentaste a mi lado y empezamos a hablar de las típicas cosas sin… more ›
-
Marcelo está sentado exactamente en la mitad del auditorio, escuchando palabras que a las 4 pm no significan nada, unas palabras que se pierden en el techo maravillosamente cóncavo y… more ›
-
Sentado cómodamente en la última silla del autobús, la que sirve para ver a toda la gente que se sube y que baja tantas veces que se transforma en una… more ›
-
Salgo furiosa de la casa de Marcelo, mi casi ex-novio en este momento de rabia y dolor. No puedo creer lo que me dijo, no puedo creer que sea tan… more ›
-
El maldito cuadro se desdoblaba. Lo hacía cuando quería y cada vez le gustaba más, cada vez permanecía más tiempo duplicado, siendo su propio espejo sólo que ligeramente menos material… more ›
-
El anciano se dirige, como todas las mañanas, a hacer el recorrido habitual, tan útil como excusa para matar un poco el tiempo y salir del encierro, del tedio y… more ›
-
Me dijiste que no te gustaba el verano, que odiabas el calor. A mí no me gusta verte sufrir y supe que tenía que hacer algo al respecto, supe que… more ›
-
Palabras llenas de polvo y telarañas, palabras guardadas en el armario (en el rincón izquierdo, al lado de los zapatos viejos), palabras que sólo necesitan ser limpiadas un poco para… more ›
